Para responder directamente a la pregunta de cómo se dice senos en Cuba, la palabra más común y aceptada en contextos cotidianos es pechos. Sin embargo, la riqueza del habla cubana despliega un abanico que va desde el término médico mamas hasta variantes populares como tetas o limones, dependiendo totalmente de la confianza entre los interlocutores. El problema es que en Cuba el lenguaje no es una línea recta, sino una curva llena de matices sociales donde una palabra mal empleada puede sonar excesivamente clínica o innecesariamente vulgar. Seamos claros: para navegar la isla, hay que entender el peso de su jerga.