Introducción al sistema pronominal del inglés: El desafío del plural en la tercera persona

El estudio de los pronombres personales en inglés presenta múltiples particularidades que a menudo desconciertan a los hispanohablantes. Mientras que la lengua española mantiene una distinción rigurosa de género y número en casi todo su sistema pronominal de tercera persona —con formas diferenciadas para el masculino singular (él), el femenino singular (ella), el masculino plural (ellos) y el femenino plural (ellas)—, el inglés opera bajo una lógica estructural notablemente diferente. Cuando nos adentramos en cuestiones gramaticales específicas, una de las dudas más recurrentes entre estudiantes y entusiastas de la lingüística es la interrogante sobre cuál es el plural exacto del pronombre femenino singular por excelencia: "She".

Para comprender la respuesta a esta pregunta, no basta con ofrecer un equivalente directo en una lista de vocabulario; es necesario examinar la arquitectura profunda del idioma inglés, su evolución histórica y las diferencias fundamentales en la codificación del género gramatical en comparación con las lenguas romances. Este análisis no solo despeja confusiones comunes, sino que también ilumina cómo el inglés gestiona la economía lingüística y la neutralidad de género en el discurso contemporáneo.

La respuesta fundamental: El papel unificador de "They"

En la gramática normativa del inglés moderno, el plural de los pronombres singulares de tercera persona, incluyendo "She" (ella), "He" (él) y "It" (ello/eso), es de manera unívoca "They" (ellos / ellas).

A diferencia del español, que bifurca el plural según el género biológico o gramatical de los referentes (empleando ellos para grupos mixtos o masculinos y ellas exclusivamente para grupos de mujeres), el inglés utiliza un único pronombre epiceno y omnicomprensivo para el plural de la tercera persona. Esto significa que si un hablante desea referirse a un grupo compuesto enteramente por mujeres a quienes previamente ha descrito utilizando "She", el pronombre plural adecuado en la siguiente oración seguirá siendo "They".

Para ilustrar este fenómeno con claridad, consideremos el siguiente ejemplo práctico:

  • Singular: "She is an accomplished scientist." (Ella es una científica consumada.)

  • Plural: "They are accomplished scientists." (Ellas son científicas consumadas / Ellos son científicos consumados.)

Como se puede observar, el cambio de número afecta tanto al verbo copulativo (is pasa a are) como al sustantivo predicativo (scientist toma la marca de plural scientists), pero el pronombre sujeto permanece invariable bajo la forma "They", independientemente de que el grupo esté formado exclusivamente por mujeres, por hombres o por personas de géneros diversos.

El choque conceptual: Por qué los hispanohablantes buscan un equivalente a "Ellas"

Uno de los mayores obstáculos cognitivos para quienes aprenden inglés proviniendo del español radica en la expectativa de simetría morfológica. En español, el género es una categoría gramatical omnipresente que impregna determinantes, adjetivos y pronombres. La existencia de ellas como forma femenina plural exclusiva crea una predisposición mental a buscar un equivalente exacto en inglés, como podría ser una hipotética forma shes o un término específico para "ellas".

Sin embargo, el inglés moderno ha simplificado drásticamente su sistema de marcas de género en el plural. Esta asimetría estructural genera frecuentes errores de interferencia lingüística. Por ejemplo, es común que hablantes novatos intenten inventar construcciones erróneas o busquen adjetivos posesivos y pronombres objetivos diferenciados (their/theirs/them también se aplican a todos los géneros por igual en el plural).

Puntos clave sobre la neutralidad plural

  • Ausencia de género en el plural: El inglés no marca el género gramatical en los pronombres de tercera persona plural.

  • Dependencia del contexto: El significado preciso de "They" (si se traduce como ellos o como ellas) se deduce estrictamente del contexto extralingüístico o de las oraciones antecedentes.

  • Economía morfológica: El sistema prioriza la versatilidad sobre la redundancia de género.

Orígenes históricos y evolución del pronombre plural

Para entender por qué el inglés adoptó este sistema, debemos retroceder en el tiempo hasta el inglés antiguo (Old English) y el influjo del inglés medio (Middle English). En las etapas más tempranas de la lengua germánica, existían sistemas de pronombres plurales más complejos que distinguían géneros de manera similar al español actual.

No obstante, durante el período medieval, las invasiones escandinavas y el consiguiente contacto lingüístico entre el nórdico antiguo y los dialectos anglosajones propiciaron una simplificación morfológica masiva. Los pronombres plurales nórdicos (de donde derivan los modernos they, them, their) se integraron paulatinamente en el inglés, reemplazando las formas nativas del inglés antiguo. Este proceso de hibridación y nivelación dialectal eliminó gradualmente las marcas de género en el plural, consolidando a "they" como la forma universal para todos los géneros de la tercera persona plural mucho antes del establecimiento del inglés moderno temprano.

Implicaciones sintácticas en la concordancia verbal y pronominal

Al transitar del pronombre singular femenino "She" al plural "They", la transformación no solo recae en el sujeto, sino que desencadena una red de ajustes sintácticos obligatorios en toda la proposición. La concordancia de número en inglés es estricta, aunque menos redundante que en las lenguas romances debido a la ausencia de flexión de género en el adjetivo.

Cuando un texto académico o formal utiliza "She" repetidamente para introducir a un personaje femenino o a un sujeto de estudio, la transición hacia "They" exige prestar especial atención a los pronombres reflexivos y posesivos correspondientes. Mientras que el singular femenino utiliza herself (ella misma) y her/hers (su/suyo), el plural universal utiliza themselves (ellos mismos / ellas mismas) y their/theirs (su / suyo de ellos o ellas).

  • Reflexivo Singular: "She built the laboratory by herself."

  • Reflexivo Plural: "They built the laboratory by themselves."

Esta simetría funcional demuestra que, aunque el inglés carezca de una forma específica para "ellas", cuenta con un ecosistema pronominal perfectamente engranado que mantiene la claridad discursiva sin necesidad de redundancias de género en el plural.