¿Cómo come el alfil en el ajedrez?

El alfil no come como un caballo, como podría sugerir la pregunta, sino que se desplaza y captura de una manera muy distinta. A diferencia del caballo, que salta sobre las piezas, el alfil se mueve siempre en diagonal, y puede recorrer tantas casillas como desee en esa dirección, siempre que no haya ninguna pieza que le bloquee el camino.

Lo más importante es que solo puede capturar una pieza enemiga si está en la casilla final de su recorrido. Es decir, no "salta" ni come piezas que estén a medio camino. Simplemente avanza por su diagonal hasta donde le sea posible, y si encuentra una pieza rival en una casilla dentro de su ruta, puede moverse hacia allí, capturarla y retirarla del tablero.

Aunque no es la pieza más poderosa del tablero (ese título corresponde a la reina), el alfil puede ser muy fuerte, especialmente en posiciones abiertas donde tiene libertad para moverse. Su alcance diagonal le permite controlar zonas amplias del tablero desde una sola posición. Además, cada jugador empieza la partida con dos alfiles: uno en casillas blancas y otro en negras, lo que les permite cubrir todo el terreno.

Un dato curioso: si un alfil llega a quedarse encerrado por peones propios (una situación común en ciertas aperturas), puede volverse bastante débil. Por eso, los buenos jugadores procuran liberarlos temprano para aprovechar todo su potencial.

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