Cómo acelerar el remojo de las legumbres

Si te olvidaste de dejar las legumbres en remojo la noche anterior, no te preocupes. Existen métodos muy sencillos para adelantar este proceso en pocos minutos sin perder calidad en la cocción.

El método más rápido es el método en caliente. Consiste en colocar las legumbres limpias en una olla con abundante agua y llevarlas a ebullición durante unos 2 o 3 minutos. Después, retira la olla del fuego, tápala bien y déjalas reposar entre una hora y una hora y media. Este choque térmico ablanda la piel rápidamente de forma similar al remojo tradicional de toda la noche.

Otra alternativa práctica es utilizar agua muy caliente desde el principio. Puedes calentar agua hasta que esté casi hirviendo, verterla sobre las legumbres en un bol grande y dejarlas reposar tapadas durante un par de horas. Aunque no es tan veloz como el hervor previo, reduce considerablemente el tiempo de espera.

Recuerda siempre desechar el agua del remojo antes de cocinar las legumbres para asegurarte de que queden más digestivas y suaves.

Ver también

Artículos detallados

Temas relacionados