¿Sabías que rechinar los dientes puede afectar tus oídos?

El bruxismo, ese hábito inconsciente de apretar o rechinar los dientes —sobre todo mientras dormimos— no solo daña el esmalte o provoca dolor en la mandíbula. Muchas personas no lo saben, pero puede tener una conexión directa con molestias en los oídos.

La clave está en la articulación temporomandibular (ATM), ubicada justo al frente de los oídos. Cuando esta articulación funciona mal por el bruxismo, la tensión puede extenderse a zonas cercanas, incluyendo los oídos. Esto explica por qué algunas personas con bruxismo sufren pitidos, zumbidos o incluso la sensación de tener el oído tapado, como si tuvieran agua atrapada.

Además de los zumbidos —comunes en casos de tinnitus relacionado—, algunos pacientes también experimentan mareos o vértigos leves. Aunque no hay pérdida real de audición, la congestión percibida y la presión constante generan incomodidad y confusión, haciendo que acudan al otorrinolaringólogo sin encontrar una causa clara en el oído.

El diagnóstico correcto es clave. Muchas veces, el origen no está en el oído, sino en la mandíbula. Un dentista especializado en trastornos de la ATM puede identificar el problema y recomendar tratamientos como una férula de descarga, terapia física o ejercicios de relajación.

Si sientes zumbidos o molestias en los oídos sin infección aparente, tal vez valga la pena revisar tu mandíbula. A veces, el dolor no viene del oído, sino de lo que hay justo al lado.

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