Cómo evitar la presión en los oídos durante un vuelo

Si has viajado en avión, probablemente hayas sentido ese incómodo zumbido o dolor en los oídos, especialmente durante el despegue y el aterrizaje. Este malestar es causado por los cambios rápidos de presión en la cabina, que afectan la presión dentro de tus oídos medios. Afortunadamente, hay formas sencillas de aliviarlo y prevenirlo.

Una de las formas más efectivas es mantener la deglución activa. Masticar chicle, chupar un caramelo o tragar agua ayuda a abrir la trompa de Eustaquio, el pequeño conducto que iguala la presión entre el oído medio y el exterior. Esto es especialmente útil durante el descenso del avión, cuando la presión cambia más rápido.

Otra opción útil es usar soluciones salinas nasales antes del vuelo si tienes congestión. Un pasaje nasal despejado facilita la ventilación y mejora la capacidad del cuerpo para ajustarse a los cambios de presión. También puedes probar con tapones para los oídos diseñados para vuelos, que reducen gradualmente la presión en lugar de permitir cambios bruscos.

Un truco sencillo que muchos pasajeros pasan por alto es mover suavemente la mandíbula: abrir la boca como si bostezaras o moverla de lado a lado. Este pequeño gesto puede ayudar a liberar la presión acumulada. Además, es importante estar despierto durante el aterrizaje, ya que dormir puede reducir los movimientos naturales de deglución que ayudan a “ventilar” los oídos.

Con estos consejos simples, puedes volar con más comodidad, sin tener que soportar ese molesto dolor de oídos. La clave está en mantener los conductos auditivos activos y equilibrados durante los cambios de altitud.

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