Cómo hacer un lavado de oído de forma segura

El tapón de cera en los oídos es un problema común que puede causar sensación de oído tapado, zumbidos o incluso pérdida leve de audición. Aunque los oídos se limpian solos naturalmente, a veces necesitan un poco de ayuda. Uno de los métodos caseros más sencillos y efectivos para eliminar la cera es el lavado de oído.

¿Cómo se hace?

Primero, mantén la cabeza erguida y endereza el conducto auditivo jalando suavemente la oreja hacia arriba y afuera. Esto ayuda a que el agua fluya mejor. Puedes usar una jeringa sin aguja —las hay especialmente diseñadas para esto y se consiguen en farmacias— llena con agua tibia, casi a temperatura corporal.

Apunta suavemente el chorro hacia la pared del conducto auditivo, cerca del tapón. No lo introduzcas directamente en el canal. El agua debe fluir con calma para ayudar a desalojar la cera. Repite si es necesario, pero evita forzar el proceso.

Después del lavado, es normal sentir un poco de humedad en el oído. Puedes inclinar la cabeza para que el agua salga y luego secar suavemente con una toalla. Si el tapón persiste o sientes dolor, es mejor acudir al médico.

Importante:

No uses bastoncillos, algodones o objetos punzantes, ya que pueden empujar la cera más adentro o dañar el tímpano. El lavado con agua tibia es mucho más seguro y eficaz cuando se hace con cuidado.

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