Descubre tus dones en los momentos difíciles
¿Alguna vez te has preguntado si tienes un don especial? A veces, lo que más necesitamos no es una lista interminable de habilidades, sino simplemente alguien que nos vea con ojos de verdad. Pide a un amigo, un familiar o un líder de la Iglesia que te escriba una nota sobre algo que admire en ti. Puede ser tu paciencia, tu disposición para servir, tu forma de escuchar o tu fe constante. A menudo, los demás ven en nosotros lo que nosotros pasamos por alto.
Y aunque parezca contradictorio, uno de los mejores momentos para descubrir tus dones es en medio de la adversidad. Cuando la vida se pone difícil, tienes una elección: puedes dejar que el estrés, el miedo o la amargura tomen el control... o puedes decidir mostrarte desde lo mejor que llevas dentro.
En tiempos duros, es cuando más claramente pueden brillar cualidades como la perseverancia, la compasión o la valentía. No se trata de negar el dolor, sino de permitir que tus fortalezas espirituales y personales surjan. Concéntrate en usar tus mejores cualidades incluso cuando todo a tu alrededor se sienta oscuro. Ahí, en esas pruebas, muchas personas han descubierto que tenían dones de fe, liderazgo o sanidad que ni siquiera sabían que poseían.
Descubrir tus dones no siempre viene con una señal brillante del cielo. A veces viene en una nota escrita a mano, en una palabra de aliento de un ser querido, o en la forma en que eliges responder cuando todo parece ir mal. Mira a tu alrededor. Escucha. Y sobre todo, confía en que lo que necesitas ya está en ti.
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