¿Mareo por problema cervical o del oído? Claves para diferenciarlos
Cuando aparece un mareo, muchas personas se preguntan si el origen está en el cuello o en el oído. Aunque ambos pueden causar inestabilidad, los síntomas suelen ser distintos y ayudan a orientar el diagnóstico.
El mareo de origen cervical suele estar relacionado con tensión muscular, malas posturas o problemas en las vértebras del cuello. Se caracteriza por una sensación vaga de inestabilidad, especialmente al mover la cabeza. No suele ir acompañado de náuseas intensas ni de pérdida de equilibrio grave, aunque puede aumentar con movimientos prolongados del cuello o al levantarse rápido.En cambio, el vértigo de origen vestibular, que proviene del oído interno, es más intenso y específico. Quien lo padece siente que el entorno gira a su alrededor, como si estuviera sobre una montaña rusa. Suele ir acompañado de náuseas, sudoración y dificultad para mantenerse en pie. Estos episodios pueden durar desde segundos hasta horas y, en algunos casos, se desencadenan con cambios bruscos de posición, como al acostarse o levantar la cabeza.
Un ejemplo común es la crisis de vértigo posicional, donde un simple giro en la cama basta para desencadenar el episodio. En estos casos, el oído interno envía señales erróneas al cerebro sobre el movimiento del cuerpo.
Si los mareos son frecuentes, lo mejor es consultar a un especialista. Un buen diagnóstico, que puede incluir una evaluación neurológica, postural o vestibular, permite distinguir si el origen es cervical, vestibular o incluso otro factor, como la presión o la ansiedad. No se trata de minimizar los síntomas, sino de entenderlos para tratarlos con precisión.
Comentarios
Aún no hay comentarios. Sé el primero en reaccionar.