¿Tienes agua o aire en el oído? Cómo identificarlo
La sensación de tener el oído tapado es una de las primeras señales de que podría haber agua atrapada en el canal auditivo. Muchas personas describen esta molestia como si estuvieran escuchando desde dentro de un caparazón o con algodón en los oídos. Este efecto sordo ocurre porque el agua interfiere con la transmisión normal del sonido hacia el tímpano.
El problema es más común después de nadar, ducharse o practicar actividades acuáticas. A veces, el agua no sale fácilmente por sí sola, especialmente si el canal auditivo es estrecho o si hay un poco de cera acumulada. Además, el ambiente húmedo puede favorecer la proliferación de bacterias, lo que lleva a una condición conocida como “otitis del nadador” si no se trata a tiempo.
Por otro lado, la sensación de "aire en el oído" muchas veces no es aire, sino un cambio de presión en el oído medio, como cuando subes rápido en un ascensor o viajas en avión. En ese caso, el tímpano se tensa y sientes que algo “no encaja”. Es un fenómeno diferente al del agua atrapada, aunque ambas pueden causar molestias similares.
Si sientes que el oído sigue tapado por más de un par de días, o si aparecen dolor, picazón o pérdida leve de audición, lo mejor es consultar a un especialista. No uses hisopos ni objetos punzantes para sacar el agua, ya que podrías empujarla más adentro o dañar el tímpano.
En la mayoría de los casos, el agua desaparece por sí sola. Inclinar la cabeza hacia un lado y dar pequeños saltos sobre una pierna puede ayudar. Lo importante es no ignorar las señales si empeoran.
Comentarios
Aún no hay comentarios. Sé el primero en reaccionar.