Cómo sacar líquido del oído de forma segura

Es común que el agua quede atrapada en el oído después de nadar, ducharse o practicar deportes acuáticos. Aunque en la mayoría de los casos no es grave, puede causar molestias, sensación de oído tapado o incluso un leve zumbido. Afortunadamente, hay métodos sencillos y seguros para ayudar a eliminar ese líquido.

Uno de los métodos más efectivos es acostarse de lado con el oído afectado mirando hacia abajo. Coloque una toalla debajo para absorber el agua que salga. Mantener esta posición durante unos minutos permite que la gravedad haga su trabajo y el líquido salga naturalmente. También puede mover suavemente la mandíbula, como masticando o bostezando, para ayudar a abrir el conducto auditivo y facilitar la salida del agua.

Otra opción recomendada es usar unas gotas de alcohol isopropílico o peróxido de hidrógeno diluido. Estas sustancias ayudan a evaporar el agua y, además, reducen el riesgo de infección al mantener el canal auditivo seco. Simplemente coloque de dos a tres gotas en el oído afectado, espere unos segundos y luego incline la cabeza para dejar que salga la mezcla. No use bastoncillos o objetos punzantes, ya que podrían empujar el agua más adentro o dañar el tímpano.

Si el agua no sale después de intentar estos pasos, o si comienza a sentir dolor, enrojecimiento o pérdida auditiva, lo mejor es consultar a un médico. En casos como estos, podría tratarse de una infección conocida como "otitis del nadador", que requiere tratamiento específico.

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