¿Cómo superar el vértigo emocional?

El vértigo emocional, también conocido como vértigo psicógeno, no se debe a problemas en el oído ni al sistema nervioso periférico, sino que está profundamente ligado al estado emocional de la persona. Muchas veces, aparece en momentos de alta ansiedad, estrés sostenido o crisis emocionales, y se manifiesta con sensación de mareo, inestabilidad o como si el entorno girara, aunque no haya alteración física del equilibrio.

El tratamiento debe ser integral, combinando apoyo farmacológico y psicológico. Medicamentos como los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), la sulpirida o ciertos benzodiacepámicos de vida media corta pueden ser muy útiles para calmar los síntomas agudos. En algunos casos, neurolépticos de baja potencia también ayudan a estabilizar el estado emocional.

Pero la medicación no basta. La psicoterapia es esencial. Especialmente la terapia cognitivo-conductual, que permite identificar los patrones de pensamiento que desencadenan la crisis y aprender a manejarlos. Junto con la psicoeducación —es decir, entender qué está pasando en el cuerpo y la mente—, esta herramienta ayuda a romper el ciclo del miedo al vértigo, que muchas veces lo agrava.

Superar el vértigo emocional no es solo hacer desaparecer el mareo, sino aprender a reconectar con uno mismo, entender las señales del cuerpo y recuperar la calma. Con el enfoque adecuado, es una condición que puede mejorarse significativamente, e incluso resolverse.

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