¿Cómo funciona la escala EVA para evaluar el dolor?
La Escala Visual Analógica (EVA) es una de las herramientas más utilizadas en la práctica clínica para cuantificar la intensidad del dolor que percibe un paciente de manera rápida y objetiva.
Su funcionamiento es muy sencillo: consiste habitualmente en una línea recta de 10 centímetros. En un extremo se sitúa la ausencia total de dolor (valor cero) y en el opuesto el peor dolor imaginable (valor diez). La persona evalúa su estado actual y elige un punto o número dentro de esta escala para describir lo que siente.
Tras obtener esta cifra, los profesionales de la salud realizan las pruebas pertinentes para confirmar el origen de la molestia. En función del nivel marcado y el diagnóstico médico, se selecciona el tratamiento más adecuado para aliviar eficazmente el dolor.
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