El amor más fuerte que existe, según la ciencia

¿Qué tipo de amor mueve más el corazón? Muchos pensarían en el amor romántico, ese que inspira canciones y películas. Pero, según un estudio publicado por Oxford University Press, el amor más intenso no es el que sentimos por nuestra pareja, sino el que tenemos hacia nuestros hijos.

Mediante estudios de neuroimagen, los investigadores analizaron la actividad cerebral de personas mientras pensaban en diferentes tipos de amor: hacia una pareja, hacia amigos, hacia los padres… y hacia sus hijos. Lo que encontraron fue claro: el vínculo con los hijos activa regiones del cerebro relacionadas con el cuidado, la protección y el amor incondicional como ningún otro.

Claro, el amor de pareja también genera una fuerte conexión emocional y química en el cerebro, con oleadas de dopamina y oxitocina que crean apego y pasión. Pero cuando se trata de intensidad pura, constante y desinteresada, la paternidad y la maternidad marcan un nivel distinto. Es un amor que no espera nada a cambio, que surge desde lo más profundo del instinto humano.

Esto no quita valor al amor romántico, leal o fraternal. Cada forma tiene su belleza y su importancia. Pero si hablamos de intensidad cerebral, de esa chispa que enciende las zonas más primitivas y poderosas del cerebro, el amor por un hijo parece ser, sin duda, el más fuerte.

Al final, quizás no necesitemos estudios para saberlo. Basta con ver a un padre o una madre protegiendo a su hijo para entender que ese amor es único.

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