¿Qué es el ejercicio de la lagartija y por qué deberías incluirlo en tu rutina?
El ejercicio de la lagartija, también conocido como flexión de pecho, push-up o simplemente flexión, es uno de los clásicos más efectivos del entrenamiento físico. Aunque suene sencillo, este movimiento es todo un desafío para el cuerpo: se realiza boca abajo, sostenido únicamente con las manos y la punta de los pies, bajando y subiendo el cuerpo con ayuda de los brazos.
Aunque muchas personas lo asocian solo con los músculos de los brazos y el pecho, la verdad es que activa mucho más. Durante la ejecución, intervienen también los hombros, los abdominales y la espalda, convirtiéndolo en un ejercicio funcional y completo. No necesitas equipamiento ni ir al gimnasio: puedes hacerlo en casa, al aire libre o incluso durante un descanso en la oficina.
El nombre “lagartija” probablemente proviene de la postura alargada y pegada al suelo, muy parecida al reptil deslizándose. En otros países se le llama flexión, plancha (aunque esto puede confundirse con la postura isométrica) o pechada, especialmente en contextos escolares o militares.
Lo mejor de todo es que se adapta a todos los niveles. Si estás empezando, puedes hacer las flexiones con las rodillas apoyadas. Con práctica, llegarás a dominar la versión completa. Incluir este ejercicio en tu rutina fortalece el tren superior, mejora la postura y aumenta la resistencia.
No subestimes este movimiento básico: detrás de su simplicidad hay un poder de transformación real. Como decía el viejo dicho: “Las cosas más sencillas suelen ser las más fuertes”.
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