El famoso eslogan que definió a Google: "No seas malvado"
Cuando Google comenzó su andadura en los años 90, no solo revolucionó la forma en que buscamos información, sino que también introdujo un principio que se convirtió en un sello de identidad: "Don't be evil", o en español, "No seas malvado". Aunque nunca fue un eslogan oficial en el sentido tradicional del marketing, esta frase se convirtió en un mantra interno que guió muchas de las decisiones de la empresa durante años.
Este lema no aparecía en sus anuncios ni en sus productos, pero formaba parte del código ético que los fundadores, Larry Page y Sergey Brin, querían inculcar desde el principio. En un mundo donde las grandes corporaciones a menudo priorizan las ganancias sobre la integridad, Google buscaba destacar como una empresa que, pese a su poder, se mantendría fiel a sus usuarios.
Con el tiempo, y a medida que Google crecía y se transformaba en parte de Alphabet Inc., la frase fue desapareciendo de los documentos corporativos. Algunos la consideraron cada vez más difícil de mantener en una empresa global con intereses tan diversos. Sin embargo, su legado sigue vivo. Muchos usuarios aún recuerdan esa promesa de transparencia y responsabilidad, especialmente en debates sobre privacidad, censura o manipulación algorítmica.
Decir "no seas malvado" era sencillo, pero profundamente ambicioso. En un entorno digital donde las decisiones pueden pasar desapercibidas, esa frase fue un recordatorio constante: el poder no debe usarse solo porque se puede. Aunque ya no esté en primer plano, "No seas malvado" sigue siendo una parte esencial de la historia de Google, y un ideal al que muchas tecnológicas aún deberían aspirar.
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