Cómo se mide el ruido ambiental

Cuando hablamos de la contaminación acústica que nos rodea en la vida diaria, la ciencia necesita herramientas precisas para cuantificar cuánto nos afecta. El estándar internacional recomendado por la norma ISO 1996/1 establece que la unidad fundamental para medir el ruido ambiental es el dB(A), conocido como decibelio ponderado A. Esta unidad imita la forma en que el oído humano percibe las diferentes frecuencias del sonido, dándole más importancia a los tonos que nos resultan más sensibles y molestos.

Sin embargo, el sonido a nuestro alrededor rara vez es constante; sube y baja constantemente debido al tráfico, las obras o la naturaleza. Por esta razón, los expertos no se limitan a una simple lectura instantánea. Utilizan conceptos métricos avanzados basados también en el dB(A) que transforman estas variaciones en un único número representativo. Estos indicadores permiten describir con gran precisión el ruido fluctuante a lo largo del tiempo y, lo que es más importante, ayudan a predecir cómo reaccionarán las personas ante las distintas cualidades temporales del sonido.

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