El oído humano tiene un rango de audición fascinante que se mide tanto en decibelios como en frecuencia. Por un lado, podemos percibir intensidades desde los 0 dB, que representan el umbral auditivo en condiciones de silencio absoluto, hasta los 130 dB, que marcan el umbral del dolor y pueden causar daños si nos exponemos a ellos sin protección.

Por otro lado, en cuanto a las frecuencias de sonido, somos capaces de captar vibraciones que van desde los 20 Hz hasta los 20 000 Hz (o 20 kHz). Dentro de este sistema, existen frecuencias que escapan por completo a nuestra capacidad natural:

  • Los sonidos que se encuentran por debajo de los 20 Hz se denominan infrasonidos.

  • Los sonidos que superan los 20 kHz se conocen como ultrasonidos.

Ver también

Artículos detallados

Temas relacionados