La canción más feliz del mundo según la ciencia
Si alguna vez has sentido una descarga instantánea de energía al escuchar los primeros acordes de un tema musical, no estás imaginándolo. La neurociencia ha analizado el impacto directo de la música en nuestro estado de ánimo y ha encontrado una ganadora indiscutible: Don't Stop Me Now de la legendaria banda británica Queen.
Un estudio liderado por el neurocientífico cognitivo Jacob Jolij, de la Universidad de Groninga, desarrolló una fórmula matemática para evaluar qué hace que una melodía sea percibida como sumamente alegre. El investigador analizó patrones como un ritmo rápido de aproximadamente 150 pulsaciones por minuto (BPM), una tonalidad mayor y letras que transmitan positivismo. Al cruzar estos datos, el clásico de 1978 destacó por encima de cientos de canciones icónicas.
Lanzada como parte del álbum Jazz y escrita por el carismático Freddie Mercury, esta canción combina un tempo acelerado con una letra repleta de dinamismo y euforia. Ese ritmo frenético estimula de manera inmediata la liberación de dopamina en el cerebro, el neurotransmisor asociado con el placer y la motivación.
Más allá de los números y las fórmulas de laboratorio, la música conecta con nuestras emociones más profundas. Aunque los gustos musicales son siempre personales y subjetivos, la ciencia confirma lo que millones de personas sienten en la pista de baile: cuando suena Queen, es casi imposible no sonreír y dejar llevar el ritmo.
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