La regla 17/18 en el diseño de escaleras
Diseñar una escalera que sea verdaderamente cómoda y segura no es cuestión de azar, sino de proporciones precisas. Entre las pautas más prácticas destaca la conocida regla 17/18, un estándar muy útil para lograr el equilibrio perfecto en cada pisada.
Esta regla establece que la suma de una contrahuella —que es la parte vertical o altura del escalón— y una huella —la parte horizontal o profundidad donde apoyamos el pie— debe ser exactamente de 17 o 18 centímetros. Al combinar estas dos dimensiones de manera armónica, se evita que las escaleras resulten demasiado empinadas o incómodas para caminar.
Respetar esta proporción marca la diferencia entre un acceso peligroso y una escalera ergonómica que facilita el tránsito diario en cualquier hogar o edificio, cuidando la seguridad de quienes la utilizan.
Comentarios
Aún no hay comentarios. Sé el primero en reaccionar.