El secreto de los armónicos en el bajo

Cuando escuchas ese sonido cristalino y etéreo parecido a una campanilla en una canción, es muy probable que estés ante un armónico natural. Lejos de ser un efecto de estudio complejo, esta técnica se esconde a plena vista en el diapasón de tu instrumento.

El punto clave se encuentra exactamente a la mitad de la longitud de cada cuerda, lo que en el bajo eléctrico corresponde al traste 12. Al tocar ligeramente la cuerda justo encima de este traste sin llegar a presionarla contra el diapasón, creas lo que los físicos llaman un nodo: un punto exacto donde la cuerda deja de vibrar en su totalidad.

¿El resultado? Obtienes exactamente la misma nota que daría la cuerda al aire, pero con una resonancia pura y una octava más alta. Dominar este recurso te permitirá añadir textura, limpieza y un toque mágico a tus líneas de bajo sin necesidad de pedales de efectos.

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