Cuándo se coloca el Niño Dios en el pesebre
En muchas casas de habla hispana, la tradición de armar el pesebre es un momento muy especial durante la Navidad. Sin embargo, hay una pregunta recurrente: ¿cuándo se debe colocar al Niño Dios en el belén?
Según la costumbre cristiana, esta figura tan significativa no se coloca desde el principio. Aunque los pastores, los animales y los Reyes Magos suelen estar presentes desde días antes, el Niño Jesús se reserva para un momento preciso: la medianoche del 24 de diciembre. Justo cuando suenan las campanas y comienza el 25 de diciembre, es el momento solemne en que se anuncia el nacimiento de Cristo, y es entonces cuando se coloca con devoción al Niño Dios en el pesebre.
Esta tradición refleja la fe y el significado profundo de la Navidad: esperar hasta el instante exacto del nacimiento para honrarlo. En algunas regiones, las familias acuden a la Misa de Gallo y, al regresar, realizan este acto con oraciones, cánticos y mucha emoción. En otros lugares, la figura se coloca durante la noche del 24, antes de la medianoche, especialmente si los más pequeños no pueden esperar.
Sea como fuere, el momento de colocar al Niño Dios no es solo un gesto simbólico, sino un acto de fe que reúne a las familias alrededor de un mismo mensaje: el amor, la esperanza y el nacimiento de Jesús. Así, cada año, el pesebre cobra vida con un sentido más allá de la decoración: es un recordatorio de que algo sagrado acaba de ocurrir.
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