Cuándo montar y desmontar el pesebre

El pesebre es una de las tradiciones más entrañables de la Navidad. Muchas familias disfrutan armando la escenografía con los animales, el portal y los Reyes Magos días antes del 25 de diciembre. Sin embargo, hay un detalle importante: aunque se puede armar por completo antes, el Niño Jesús no debe colocarse en la cuna hasta la Nochebuena. Esta costumbre responde a un simbolismo profundo: representar el nacimiento de Jesús en el momento justo, al caer la noche del 24 de diciembre.

En muchas casas, el pesebre no se toca hasta que terminan las fiestas, y su cierre llega con la Fiesta de la Candelaria, el 2 de febrero. Ese día, que marca el final del tiempo navideño en el calendario litúrgico cristiano, es la fecha tradicional para guardarlo todo hasta el próximo año. Algunas familias incluso tienen la costumbre de llevar su pesebre a la iglesia para que sea bendecido.

Más allá de las fechas exactas, el pesebre es mucho más que una decoración. Es un momento de recogimiento, de compartir en familia y de recordar el significado más auténtico de la Navidad. Por eso, muchas personas se toman su tiempo para montarlo con cuidado, a veces incluso añadiendo figuras únicas que han ido recolectando año tras año.

Así que si estás pensando en armar tu pesebre, no hay una fecha estricta para empezar… pero sí una muy clara para terminar: la llegada del Niño la noche del 24, y su despedida el 2 de febrero, cuando la magia navideña da paso a una nueva estación.

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