Cuándo vuelve a empezar el plazo de prescripción en España

Cuando hablamos de deudas, muchas personas se preguntan cuánto tiempo puede pasar hasta que estas dejen de exigirse legalmente. En España, el código civil establece plazos de prescripción para que un acreedor pueda reclamar lo que se le debe. Pero no siempre cuenta como un reloj continuo: si el acreedor toma ciertas acciones, el tiempo se detiene y vuelve a empezar desde cero.

Por ejemplo, si un deudor no paga y el acreedor no hace nada durante varios años, la deuda podría extinguirse por prescripción. Sin embargo, todo cambia si, antes de que termine ese plazo, el acreedor realiza una reclamación extrajudicial. Esto puede ser tan sencillo como enviar un burofax o una carta notarial al deudor exigiendo el pago. Esta acción interrumpe el cómputo del tiempo y el plazo de prescripción comienza nuevamente.

Es importante no confundir esto con la caducidad. La prescripción se refiere al tiempo que una persona tiene para ejercer un derecho, como reclamar una deuda. La caducidad, en cambio, se aplica a otros derechos que se pierden automáticamente si no se ejercen en un plazo determinado, sin posibilidad de interrupción.

Por eso, si tienes una deuda antigua, no asumas automáticamente que ha prescrito. Si el acreedor ha hecho alguna gestión de cobro formal, aunque sea fuera de los tribunales, es probable que el reloj haya reiniciado. Conocer estos detalles puede marcar la diferencia entre una deuda vigente y otra que ya no puede exigirse.

Ver también

Artículos detallados

Temas relacionados