¿Por la nariz o por la boca? Cómo exhalar correctamente al nadar
Una de las dudas más comunes entre quienes empiezan a nadar —e incluso entre los más experimentados— es por dónde se debe exhalar bajo el agua. La respuesta es sencilla: puedes hacerlo por la nariz, por la boca, o por ambas. Lo más importante es encontrar lo que te resulte más natural y cómodo.
Lo ideal es exhalar de forma lenta y constante en cuanto tu cara entra en el agua. Esto prepara tus pulmones para la siguiente inhalación cuando gires la cabeza. Muchos nadadores prefieren exhalar solo por la boca, porque evita la molestia de que entre agua por la nariz. Otros, en cambio, encuentran útil una pinza nasal, especialmente cuando aprenden o cuando practican estilos como la braza o el mariposa.
La clave está en no retener el aire. Si aguantas la respiración bajo el agua, te cansarás más rápido y perderás ritmo. Exhalar lentamente te ayuda a mantener la calma, a controlar tu frecuencia respiratoria y a nadar con mayor eficiencia.
Además, si sientes que tragas agua al respirar, probablemente estés intentando inhalar demasiado rápido o en el momento equivocado. Asegúrate de girar bien la cabeza y de tomar aire solo cuando tu boca esté completamente fuera del agua. Un patrón de respiración suave y continuo marca la diferencia entre un estilo torpe y uno fluido.
Así que, sea cual sea tu técnica, recuerda: exhala bajo el agua, inhala sobre ella. Con práctica, respirar mientras nadas se volverá tan natural como caminar.
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