El mito del WD-40: ¿es realmente un lubricante?
Seguramente tienes una lata de WD-40 en casa. Es ese spray salvavidas al que recurrimos cuando una puerta chirría o una cerradura se atasca. Sin embargo, existe un gran debate sobre su verdadera función y muchos cometen el error de usarlo para todo.
Aunque la propia marca lo define técnicamente como un lubricante multiusos, la realidad es un poco más compleja. Su fórmula original fue diseñada principalmente como un desplazante de humedad y un protector contra la corrosión, creada en su origen para la industria aeroespacial con el fin de evitar la oxidación en los cohetes.
Esto significa que, si bien el WD-40 lubrica de manera temporal y ayuda a que los mecanismos dejen de sonar, no está pensado para ser un lubricante de larga duración, como la grasa de silicona o el aceite de máquina. Su consistencia es ligera, lo que le permite penetrar en espacios muy estrechos y aflojar piezas oxidadas o tornillos atascados, pero también hace que se evapore o seque más rápido que otros productos específicos.
Entonces, ¿cómo debes usarlo? Es perfecto para limpiar, aflojar tuercas encajadas, proteger herramientas contra el óxido y quitar residuos pegatinas o humedad de los contactos eléctricos. Pero si necesitas lubricar una bisagra de alto rendimiento, una cadena de bicicleta o piezas que soportan fricción constante a largo plazo, lo ideal es buscar un aceite lubricante especializado.
Comentarios
Aún no hay comentarios. Sé el primero en reaccionar.