¿Aw, ahh o awe? El pequeño sonido que lo dice todo

Cuando ves un perrito durmiendo en una manta, ¿qué se te escapa? “¡Aw!”, ¿verdad? Ese pequeño sonido que casi se siente como un suspiro es el famoso aw, el favorito para expresar ternura. Aunque a veces lo escribimos como awe o ahh, la mayoría de las veces lo que queremos decir es simplemente: “¡Qué lindo!”. Es como un abrazo en forma de palabra.

“Aw” nació como una expresión coloquial, y hoy está más viva que nunca en mensajes, redes sociales y conversaciones cotidianas. Lo usamos cuando algo nos conmueve: un niño diciendo algo tierno, una pareja anciana tomada de la mano, o incluso un gato intentando lamerse el oído. Pero cuidado: no todo aw es felicidad. A veces, cuando decimos “aww...” con un tono más bajo, es porque algo nos dio lástima o pena. “Se cayó el helado del niño… aw.”

En cambio, awe —con una e al final— es otra cosa. Viene del inglés y habla de asombro, de maravilla. Como cuando ves una puesta de sol sobre el mar y dices: “¡Es impresionante!”. Eso es awe, no aw. Aunque el sonido al principio sea parecido, el sentimiento es distinto: uno te ablanda el corazón, el otro te deja sin palabras.

Así que la próxima vez que veas algo adorable, no lo dudes: “aw” es tu aliado. Pequeño, dulce, y con todo el poder de expresar lo que ni las palabras pueden decir.

Ver también

Artículos detallados

Temas relacionados