¿Por qué duele el oído al volar?
Cuando el avión comienza a subir o a descender, es común sentir un molesto dolor en los oídos, especialmente si tienes un resfriado o congestión. Este malestar no es casualidad: se debe a un rápido cambio en la presión atmosférica, y tu oído interno lucha por adaptarse.
La cóclea, esa estructura en forma de caracol en tu oído interno, juega un papel clave en el equilibrio y la audición. Pero el verdadero protagonista aquí es la trompa de Eustaquio, un pequeño conducto que conecta tu oído medio con la parte posterior de la nariz. Su función es igualar la presión entre el oído y el ambiente exterior. Sin embargo, durante el despegue o el aterrizaje, los cambios de altitud son tan bruscos que esta trompa muchas veces no puede ajustarse a tiempo.El resultado es lo que se conoce como barotraumatismo: el tímpano se tensa por la diferencia de presión, causando dolor, zumbido o sensación de oídos tapados. Afortunadamente, hay formas simples de aliviarlo: tragar, masticar chicle o realizar la maniobra de Valsalva (soplar suavemente con la nariz tapada) ayuda a abrir la trompa y equilibrar la presión.
Si viajas con niños, diles que beban agua o chupen un biberón durante el despegue y el aterrizaje. Sus trompas son más pequeñas y se bloquean con más facilidad. El dolor suele desaparecer en minutos, pero si persiste, es mejor consultar a un médico. Volar no tiene por qué ser incómodo si sabes cómo cuidar tus oídos.
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