¿Qué son los terrores nocturnos y por qué ocurren?

Los terrores nocturnos asustan tanto a quienes los padecen como a quienes los presencian. A diferencia de una pesadilla, que suele recordarse al despertar, el terror nocturno ocurre durante las fases profundas del sueño, generalmente en la primera parte de la noche. La persona puede gritar, agitarse o incluso levantarse de la cama sin estar realmente despierta. Lo más curioso es que al día siguiente, rara vez recuerda lo sucedido.

Aunque la causa exacta aún se desconoce, los expertos han identificado varios factores que pueden desencadenar estos episodios. Entre ellos, destacan la fiebre, especialmente en niños; el cansancio extremo o la falta de sueño prolongada; y también períodos de alto estrés emocional. Algunas personas son más propensas por cuestiones genéticas, ya que en muchas familias hay antecedentes de este tipo de episodios.

Los terrores nocturnos son más comunes en la infancia, aunque también pueden aparecer en adultos. En general, no son peligrosos, pero si ocurren con frecuencia, pueden afectar la calidad del descanso y el bienestar diurno. En esos casos, es recomendable consultar a un especialista en sueño.

Lo más importante es crear un entorno tranquilo antes de dormir: evitar pantallas, asegurar un horario regular y reducir las fuentes de estrés. Un sueño reparador es una de las mejores defensas contra estos episodios inesperados. Aunque los terrores nocturnos pueden asustar, en la mayoría de los casos desaparecen con el tiempo y sin necesidad de tratamiento intenso.

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