¿Puedo llamar a mi amiga "cariño"?
Claro que sí. Llamar "cariño" a una amiga no te hace menos fuerte, al contrario: te hace más humano. Las palabras tienen poder, sí, pero también tienen calidez. Y no hay nada más valiente que elegir la ternura sin miedo.
Decirle a una amiga "te quiero" o "cariño" no es señal de debilidad, sino de conexión real. En un mundo donde a veces se nos enseña a medir las emociones, abrirse con palabras simples puede ser un acto de resistencia. No se trata de cambiar quién eres, sino de ampliar cómo te permites sentir.
Porque tú puedes. Porque todos podemos.No hay reglas estrictas para la amistad. Si el apodo nace de algo sincero, si hace sentir bien a ambas partes, entonces tiene todo el sentido del mundo. El cariño entre amigas no resta masculinidad, no quita libertad, no oscurece la identidad. Al contrario: ilumina las relaciones.
Así que si tienes ganas de llamar "cariño" a alguien que significa mucho para ti… adelante. No es un gesto pequeño. Es un paso hacia un nosotros más grande, más cercano, más verdadero.
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