¿Qué hace el agua oxigenada en el oído?
El agua oxigenada, o peróxido de hidrógeno, es un remedio casero muy usado para ayudar a limpiar el oído. Cuando se aplica unas gotas en el canal auditivo, comienza a burbujear suavemente. Este efecto no es magia: es una reacción química que descompone el peróxido en agua y oxígeno, y esa efervescencia es clave para su acción.
Gracias a esta burbuja, el agua oxigenada ayuda a aflojar y suavizar el cerumen acumulado, especialmente cuando se siente el oído tapado. Al ablandar el tapón de cera, facilita su eliminación natural o con una limpieza posterior más sencilla. Además, tiene propiedades antisépticas, lo que significa que ayuda a eliminar bacterias, hongos y otros microorganismos que podrían causar infecciones como la otitis externa, también conocida como "oído de nadador".
Sin embargo, es importante no abusar de su uso. Aplicar agua oxigenada con frecuencia o en exceso puede irritar el delicado revestimiento del oído, especialmente si hay una herida o inflamación previa. Lo ideal es usar unas pocas gotas, dejar actuar un minuto y luego inclinar la cabeza para que salga el líquido junto con el cerumen suelto.
Si bien es un método sencillo y accesible, no sustituye la evaluación de un especialista en caso de dolor, pérdida de audición o sensación de bloqueo persistente. En esos casos, lo mejor es consultar a un otorrinolaringólogo para una limpieza adecuada y segura.
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