La motivación es el motor que impulsa nuestras acciones y decisiones, y efectivamente se divide principalmente en dos grandes tipos según el origen del estímulo:

  • Motivación intrínseca: Nace del interior de la persona. Hacemos las cosas por el placer que nos generan, por curiosidad, por superación personal o porque disfrutamos el proceso (por ejemplo, leer un libro que te encanta o practicar un hobby).

  • Motivación extrínseca: Viene de fuera. Actuamos impulsados por obtener una recompensa (como una buena calificación, un premio o reconocimiento) o para evitar una consecuencia negativa (como una reprimenda o una sanción).

Comprender qué nos motiva en cada momento nos ayuda a gestionar mejor nuestro esfuerzo, encontrar sentido a lo que hacemos y mantenernos constantes incluso cuando las tareas son difíciles.

Ver también

Artículos detallados

Temas relacionados