Qué hacer ante un episodio de esquizofrenia

Cuando una persona con esquizofrenia atraviesa un episodio agudo, puede volverse confuso, asustado o desconectado de la realidad. Lo más importante es mantener la calma. Tu serenidad puede tener un efecto tranquilizador, incluso si parece que no te están escuchando.

No discutas sus percepciones. Decirle que las voces que oye no existen o que sus miedos son irracionales puede aumentar su ansiedad. En cambio, llámala suavemente por su nombre, habla con voz baja y clara, y anímala a contarte lo que está sintiendo. Algunas personas oyen voces, otras tienen visiones o creen que están en peligro. Aceptar su experiencia sin juzgarla ayuda a ganar confianza.

Si la situación se tensa, o si temes que pueda hacerse daño o dañar a otros, no dudes en pedir ayuda. Llama a un profesional de salud mental, a un médico de confianza o, en casos extremos, a servicios de emergencia. Tener un contacto de respaldo —como un psiquiatra, terapeuta o equipo de crisis— puede marcar la diferencia.

La clave está en la empatía, no en la lógica. En medio de un episodio, la persona no necesita que le expliques lo que es real, sino sentirse segura y acompañada. Una vez que el episodio pase, será más fácil retomar el tratamiento, ajustar medicamentos o buscar apoyo especializado.

Recuerda: no estás solo. Muchas familias enfrentan situaciones similares, y hay recursos disponibles. Lo más valioso que puedes ofrecer en esos momentos es tu presencia tranquila y tu compasión.

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