¿Qué hacer si tienes el oído tapado por mucho tiempo?

¿Te ha pasado que, después de una ducha o de nadar, sientes como si tu oído estuviera bajo el agua? Esa sensación de tener el oído tapado es más común de lo que crees, pero si no desaparece en pocas horas, podría ser señal de algo que necesita atención.

El agua atrapada en el conducto auditivo no solo provoca molestias, sino que también puede crear un ambiente propicio para bacterias. Si no se resuelve, este líquido puede causar una ligera pérdida temporal de audición o incluso derivar en una infección conocida como otitis externa, popularmente llamada “oído del nadador”.

Esta infección se caracteriza por dolor, picazón, enrojecimiento y, en algunos casos, secreción. El problema suele empeorar si intentas limpiar el oído con bastoncillos, ya que podrías empujar la cera más adentro o irritar el canal auditivo.

Lo mejor es no jugar con el oído. En muchos casos, el agua sale sola con el tiempo. Para ayudar, puedes inclinar la cabeza suavemente hacia un lado o usar el calor de una toalla caliente cerca del oído (sin tocarlo). Si pasan más de un par de días y el tapón persiste, o si sientes dolor intenso, es momento de consultar a un médico.

Prevenir también es clave: después de nadar o bañarte, seca bien la zona externa del oído con una toalla suave. Y si nadas seguido, considera usar tapones especiales que eviten el ingreso excesivo de agua.

Un oído tapado puede parecer un detalle pequeño, pero si se prolonga, puede afectar tu bienestar. Escúchate: si algo no anda bien, mejor no esperar.

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