¿Se puede volar con el tímpano perforado?

Es una duda muy común: ¿qué pasa si tengo que volar y tengo el tímpano perforado? La buena noticia es que, en general, no hay riesgo grave si el oído ya está perforado. Como explica el especialista, como el daño ya está hecho, el vuelo en sí no empeorará la condición del oído afectado.

Sin embargo, hay algo importante: el oído sano sí podría verse afectado. Durante el despegue y el aterrizaje, los cambios de presión pueden causar molestias, especialmente si no se logra equilibrar correctamente la presión en el oído medio. Si uno de tus oídos ya tiene una perforación, el otro debe trabajar más para compensar, lo que puede aumentar el riesgo de dolor o disconfort.

Por eso, aunque volar con el tímpano perforado no está prohibido, se recomienda tomar algunas precauciones. Evita sonarte fuerte durante el vuelo, ya que esa presión adicional podría forzar aire o bacterias hacia el oído medio. También es clave mantener el oído seco, sobre todo si viajas poco después de la perforación, para prevenir infecciones.

En resumen, puedes volar sin miedo si tienes el tímpano perforado, pero escucha a tu cuerpo. Si sientes dolor intenso o tienes infecciones recurrentes, lo mejor es consultar al otorrinolaringólogo antes del viaje. Un consejo extra: masticar chicle o tragar durante el despegue y aterrizaje ayuda a igualar la presión, especialmente en el oído sano.

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