Plantas sensibles a las heladas: cómo proteger tu jardín

Si te gusta cultivar tu propio huerto o decorar tu espacio con plantas, es importante saber cuáles son más vulnerables cuando bajan las temperaturas. Las heladas pueden dañar o incluso destruir ciertas especies si no se toman precauciones a tiempo.

Tomates, pimientos, berenjenas, pepinos, calabacines, calabazas, melones, albahaca y judías verdes son algunas de las hortalizas más comunes que no toleran bien el frío. Estas plantas necesitan calor para crecer y se ven gravemente afectadas incluso por una ligera helada. Si no están protegidas, sus hojas y tallos pueden marchitarse en cuestión de horas.

También hay que tener cuidado con las flores anuales. Muchas de las que se venden en paquetes pequeños de plástico —esas de tres o cuatro unidades que compramos en tiendas o viveros— son sensibles al frío. Aunque lucen sanas y fuertes, no están preparadas para soportar temperaturas bajo cero.

Por eso, si el pronóstico anuncia una noche con helada, lo mejor es cubrir estas plantas con telas ligeras, mantas o túneles de plástico. Es un paso sencillo, pero hace una gran diferencia. Retira la cobertura al día siguiente, cuando el sol haya calentado el ambiente, para evitar que se sobrecalienten.

Proteger tus plantas no solo salva tu esfuerzo y tu inversión, sino que también asegura una cosecha sana y un jardín lleno de color. Un poco de atención puede marcar la diferencia entre un jardín próspero y uno dañado por el frío.

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