Entendiendo el misterio de las 12:30 p. m
Seguramente te ha pasado alguna vez: miras el reloj y te preguntas cómo es posible que las 12:30 del mediodía lleven la etiqueta de p. m., que normalmente asociamos con la tarde o la noche. Parece un pequeño error matemático o de lógica, pero en realidad tiene una explicación histórica y lingüística muy interesante.
Todo se reduce al significado original de las siglas. La letra m proviene de la palabra en latín meridies, que se traduce simplemente como mediodía. Por eso, exactamente a las 12:00 en punto del día comienza ese cambio. El sistema de doce horas divide nuestro día en dos bloques idénticos: antes del mediodía (a. m.) y después del mediodía (p. m.).
En cuanto el reloj marca las 12:01, ya hemos cruzado esa línea invisible y nos encontramos en la primera hora de la tarde según este formato. Por esta razón, decir 12:30 p. m. es totalmente correcto, ya que indica con precisión que han transcurrido treinta minutos desde que el sol alcanzó su punto más alto y dejamos atrás la mañana.
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