¿En qué pensar para dormir mejor?

¿Cansado de contar ovejas sin éxito? Lo que imaginas antes de dormir puede marcar la diferencia. Según el Greater Good Science Center de la Universidad de California, Berkeley, lo ideal es elegir pensamientos relajantes, que no generen miedo, emoción intensa ni estrés.

En lugar de preocuparte por las tareas del día o ver algo tenso en la tele, prueba con actividades mentales suaves y reconfortantes. Si te gusta el diseño de interiores, por ejemplo, imagina cómo redecorarías tu sala: cambia los muebles, los colores de las paredes o la posición de las ventanas. No se trata de planearlo todo, sino de dejarse llevar por una visualización tranquila.

Los aficionados al fútbol pueden aprovechar su pasión para relajarse: repasar mentalmente un buen pase, una jugada bien ejecutada o incluso imaginar un plan de juego sin presión. No importa si el equipo ganó o perdió; lo importante es que el pensamiento sea ligero y agradable.

Para los amantes de la música, recitar mentalmente las letras de un álbum favorito puede ser un excelente recurso. Las canciones con las que te sientes bien, no las que te aceleran el corazón, son las mejores aliadas. Así, tu mente se enfoca en algo conocido y placentero, sin activarse demasiado.

El secreto no es vaciar la mente, sino guiarla hacia pensamientos cálidos y repetitivos que ayuden a ralentizar el ritmo mental. Así, poco a poco, el sueño llegará con más naturalidad.

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