Los diferentes tipos de lapsus que todos cometemos

Seguro te ha pasado: estás hablando con naturalidad y, de pronto, sueltas una palabra que no iba ahí o mezclas frases sin querer. No te preocupes, eso tiene nombre: lapsus linguæ. Son errores del habla que todos cometemos, y aunque parecen pequeños fallos, los psicólogos y lingüistas los han estudiado ampliamente. Lo curioso es que no son totalmente aleatorios, sino que siguen patrones identificables.

Uno de los más comunes es el lapsus de cambio, cuando intercambiamos el orden de dos palabras. Por ejemplo, decir "voy a la cama" en vez de "voy a la cama". O el lapsus de anticipación, cuando una palabra toma sonidos de la siguiente: "pase la marta" en lugar de "pase la maza".

También está el lapsus de repetición, cuando repetimos sin querer un sonido o palabra: "Voy a a comer". En el lapsus de sustitución, cambiamos una palabra por otra que no encaja, a veces por error, a veces por asociación mental: decir "cierra la puerta" cuando querías decir "ventana".

Y quizás el más revelador: el lapsus de mezcla, donde se combinan dos frases o ideas distintas. Imagina querer decir "Voy a trabajar mañana" y terminas diciendo "Voy a dormir mañana". Freud diría que ahí se asoma el inconsciente.

Estos errores no indican torpeza, sino que el cerebro trabaja a gran velocidad. Son parte del lenguaje humano, imperfecto y fascinante. Así que la próxima vez que tropieces con una palabra, respira tranquilo: solo estás hablando como una persona real.

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