¿Quién debe pagar la gestoría en una compra de vivienda?
Cuando se compra una casa, surgen varias dudas, y una de las más frecuentes es: ¿quién paga la gestoría? La respuesta no está fijada por ley, pero por costumbre, el comprador es quien suele asumir este gasto. Sin embargo, no es una regla inamovible.
En la práctica, muchas operaciones inmobiliarias permiten negociar cómo se distribuyen los gastos asociados a la compraventa. Esto incluye no solo la gestoría, sino también notaría, impuestos o registros. Por eso, aunque lo habitual es que el comprador pague los honorarios del gestor, nada impide que ambas partes acuerden compartir los costes o que incluso lo asuma el vendedor, especialmente si el mercado lo permite o si se busca cerrar el trato más rápidamente.
El papel del gestor es clave: se encarga de gestionar trámites administrativos, como la liquidación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, la inscripción de la propiedad en el Registro y otros documentos necesarios para que la compra sea legal y segura. Por eso, aunque no es un trámite visible, su labor es esencial.
Lo más recomendable es hablarlo desde el principio. Antes de firmar cualquier documento, es importante aclarar quién cubre qué gastos para evitar malentendidos. Un buen asesor inmobiliario o un abogado pueden ayudarte a entender tus obligaciones y a negociar condiciones justas.
En resumen: aunque el comprador suele pagar la gestoría, todo puede pactarse. La clave está en la negociación y en tener claro el acuerdo antes de avanzar.
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