¿Se puede tener misofonía sin ser neurodivergente? La verdad detrás de esta condición

A todos nos molestan ciertos ruidos en algún momento, pero para quienes sufren de misofonía, ciertos sonidos cotidianos —como masticar, respirar fuerte o chasquear los dedos— pueden generar una reacción emocional o física intensa. Sin embargo, existe un mito frecuente sobre quiénes la padecen.

La respuesta corta es sí: se puede tener misofonía sin ser neurodivergente. Esta condición no es exclusiva de quienes se encuentran dentro del espectro autista o tienen déficit de atención. De hecho, los estudios actuales indican que puede presentarse tanto en personas neurotípicas como neurodivergentes de manera indistinta.

La misofonía es más común de lo que pensamos. Se calcula que afecta aproximadamente a 1 de cada 5 personas a lo largo de su vida. Aunque puede manifestarse en cualquier etapa, suele desarrollarse con mayor frecuencia durante la adolescencia temprana, una época en la que los cambios sensoriales y emocionales están a flor de piel.

Comprender que la misofonía es independiente de la neurodivergencia ayuda a visibilizar un problema que muchas personas enfrentan en silencio, buscando simplemente un poco de empatía y silencio en su día a día.

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