Introducción y contexto histórico
El nacimiento de una coalición política rara vez responde a un hecho aislado o a una casualidad repentina. Por el contrario, suele ser el resultado de un largo y complejo proceso de acumulaciones, tensiones, negociaciones y lectura estratégica de la realidad social y económica. Cuando nos preguntamos ¿cuándo nace el Frente de Todos?, la respuesta formal nos lleva de manera directa al 12 de junio de 2019, fecha límite legal en la República Argentina para la inscripción de alianzas electorales de cara a las elecciones presidenciales de ese mismo año. Sin embargo, fijar la mirada únicamente en ese hito registral sería como analizar la punta de un iceberg ignorando la imponente masa de hielo que se oculta bajo la superficie.
Para comprender a fondo la génesis de este espacio político que gobernó el país entre 2019 y 2023, es indispensable remontarse a los años previos, marcados profundamente por el impacto de las políticas económicas aplicadas por la administración de Cambiemos, liderada entonces por el presidente Mauricio Macri. El escenario socioeconómico de la Argentina entre 2016 y 2019 funcionó como el gran catalizador que obligó a las distintas terminales del peronismo, el kirchnerismo y sectores progresistas a deponer diferencias tácticas y personales en pos de un objetivo común: construir una alternativa competitiva de poder.
El escenario previo: la fragmentación del campo nacional y popular (2015-2017)
Tras la derrota electoral del Frente para la Victoria en el balotaje presidencial de noviembre de 2015 a manos de Mauricio Macri, el peronismo ingresó en una fase de profunda introspección, debate interno y fragmentación. La salida del poder nacional de Cristina Fernández de Kirchner dejó un liderazgo indiscutido pero también interrogantes sobre el rumbo futuro del movimiento.
Durante los primeros años de la gestión opositora, el arco opositor no presentaba una postura unificada:
El Bloque Parlamentario: En el Congreso de la Nación, los legisladores se dividieron en diferentes bloques (Frente para la Victoria-PJ, Justicialista, Peronismo para la Victoria), reflejando matices sobre cómo debían votarse las leyes impulsadas por el oficialismo.
La Avenida del Enmedio: Surgió un sector de gobernadores provinciales e intendentes que intentó posicionarse como una alternativa dialoguista, distanciándose tanto del macrismo como del kirchnerismo más duro, un espacio frecuentemente denominado "peronismo racional" o no kirchnerista.
Unidad Ciudadana (2017): Ante las elecciones legislativas de medio término, Cristina Fernández de Kirchner dio un paso al frente clave al fundar Unidad Ciudadana en la provincia de Buenos Aires. Esta jugada demostró que el núcleo duro del voto kirchnerista mantenía un caudal electoral masivo, pero también confirmó la división opositora, ya que otros sectores compitieron con listas separadas (como Florencio Randazzo por Cumplir o Sergio Massa por 1País).
Esta dispersión de votos y estrategias le costó caro a la oposición en las urnas de 2017, dejando en claro una lección fundamental que marcaría el futuro político inmediato: divididos facilitaban la continuidad del oficialismo; unidos, eran altamente competitivos.
La crisis económica como factor unificador
Hacia finales de 2017 y, de manera categórica, a partir de abril y mayo de 2018, la economía argentina sufrió un punto de inflexión crítico. La combinación de una fuerte sequía que afectó al sector agroexportador, la súbita interrupción del financiamiento internacional (el llamado "freno de los mercados" al modelo económico), la corrida cambiaria y la consecuente devaluación del peso generaron una espiral inflacionaria galopante.
Este contexto derivó en la recurrencia al Fondo Monetario Internacional (FMI) y la firma de un préstamo récord, acompañado por un severo programa de ajuste fiscal. Las consecuencias sociales no tardaron en manifestarse:
"El deterioro del poder adquisitivo, la destrucción de puestos de trabajo en el sector industrial, el aumento de la pobreza y la caída estrepitosa del consumo interno transformaron el humor social de manera radical."
En este marco, las bases sindicales, los movimientos sociales, las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) castigadas por las tarifas de los servicios públicos y los sectores medios comenzaron a demandar a gritos una síntesis política. La consigna de la unidad dejó de ser una mera especulación electoral de cúpulas partidarias para convertirse en un clamor imperativo de gran parte de la sociedad que sufría los embates de la crisis.
El rol estratégico de Cristina Fernández de Kirchner y el giro táctico
Uno de los movimientos más astutos y determinantes en la gestación del Frente de Todos ocurrió el 18 de mayo de 2019. Mediante un mensaje audiovisual difundido en sus redes sociales, Cristina Fernández de Kirchner anunció que no encabezaría la fórmula presidencial, sino que propondría a Alberto Fernández como candidato a presidente, reservándose ella misma el lugar de candidata a vicepresidenta.
Este anuncio trastocó por completo el tablero político nacional por varios motivos:
Ampliación de bases: Al ungir a Alberto Fernández —un dirigente con pasado en la Jefatura de Gabinete de Néstor Kirchner pero también con años de distanciamiento crítico respecto al cristinismo y vínculos con sectores moderados y gobernadores—, se enviaba una señal clara de apertura y moderación.
Contención de los gobernadores: Se facilitaba el acercamiento de mandatarios provinciales que recelaban de la figura de Cristina Fernández de Kirchner pero que veían en Alberto Fernández un puente de diálogo institucional y político.
Reconfiguración del PJ: Se consolidaba la reunificación del Partido Justicialista bajo una misma estructura táctica, sumando al Frente Renovador liderado por Sergio Massa, quien tras intensas negociaciones acordó sumarse al gran frente opositor a fines de mayo y principios de junio.
¿Qué factores consideras que fueron los más determinantes para lograr la unidad de sectores políticos que antes estaban enfrentados?
... La arquitectura de esta nueva fuerza política quedó formalmente sellada el 12 de junio de 2019, fecha límite establecida por la justicia electoral argentina para la inscripción de alianzas de cara a los comicios presidenciales de ese año.
El impacto político de la alianza
El factor determinante en el nacimiento del Frente de Todos fue la jugada estratégica anunciada semanas antes por Cristina Fernández de Kirchner, quien decidió postularse como candidata a la vicepresidencia acompañando a Alberto Fernández en la fórmula presidencial.
Unificación del peronismo: Logró aglutinar a sectores históricamente distanciados, desde el kirchnerismo duro hasta gobernadores provinciales y dirigentes moderados.
Apoyo sindical y social: Incorporó orgánicamente a las principales centrales obreras (CGT y CTA) y a movimientos sociales de gran peso territorial.
Ampliación territorial: Sumó a referentes de fuerzas provinciales y legisladores que buscaban una alternativa a la gestión económica de Cambiemos.
Conclusión y legado
En definitiva, el nacimiento del Frente de Todos no obedeció a una combustión espontánea, sino a una urgencia táctica y pragmática. Al trascender los límites de Unidad Ciudadana y convocar a las diversas tribus del peronismo bajo un mismo paraguas electoral, la coalición logró su objetivo fundacional: imponerse en las urnas en octubre de 2019 y desplazar al oficialismo de entonces.
¿Te gustaría profundizar en el rol que desempeñaron los gobernadores provinciales durante la conformación de esta coalición?
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