Cómo Saber si Tienes el Psoas Acortado

El psoas es un músculo profundo que conecta la columna lumbar con el fémur, y juega un papel clave en la estabilidad del tronco y el movimiento de la cadera. Cuando este músculo se acorta —algo común en personas con mucha vida sedentaria o que pasan largas horas sentadas—, puede causar molestias silenciosas que muchas veces se pasan por alto.

¿Cómo darte cuenta si el tuyo está acortado? Una de las señales más claras es la sensación de rigidez en la zona de la cadera, especialmente al tratar de dar pasos largos o al levantarte después de estar sentado mucho tiempo. También puedes notar dificultad para extender completamente la pierna hacia atrás, como sucede al caminar o subir escaleras. Algunos incluso sienten un tirón en la ingle o una tensión constante en la parte baja de la espalda, que a veces se confunde con un problema lumbar.

Un test sencillo que puedes hacer es ponerte de rodillas con una pierna adelantada y la otra apoyada en el suelo. Si sientes un estiramiento fuerte en la parte frontal de la cadera de la pierna trasera, es probable que el psoas esté acortado. Este gesto, conocido como estocada baja, suele revelar bastante sobre el estado de este músculo.

Mantener una buena movilidad en la cadera y evitar posturas prolongadas es clave para prevenir el acortamiento del psoas. Estiramientos regulares, actividad física constante y una postura consciente durante el día pueden marcar una gran diferencia. Si la molestia persiste, lo mejor es consultar con un especialista, ya que un psoas en mal estado puede afectar todo el equilibrio corporal.

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