¿Cuándo preocuparse por un oído tapado?

Es común sentir un leve tapón en el oído al volar, al cambiar de altitud o tras un resfriado. En muchos casos, esa molestia desaparece sola o con una sencilla maniobra, como tragar, bostezar o realizar la técnica de Valsalva (taparse la nariz y soplar suavemente). Pero si esa sensación persiste por más de 24 horas y no mejora con estos trucos caseros, es momento de prestar atención.

Un oído tapado que no cede puede ser señal de algo más serio: acumulación de cera, una infección del oído medio, problemas en la presión del oído interno o incluso una sinusitis que afecta las trompas de Eustaquio. En algunos casos, también puede estar relacionado con alergias o cambios bruscos de presión no compensados adecuadamente.

Lo más recomendable es acudir con un otorrinolaringólogo si el malestar no desaparece en un día. Un especialista puede evaluar con precisión qué está pasando y evitar complicaciones. No se debe subestimar este síntoma, especialmente si va acompañado de dolor, zumbidos intensos, pérdida de audición o mareo. En esos casos, la consulta médica debe ser inmediata.

También es importante no introducir objetos como bastoncillos o algodones en el oído, ya que pueden empujar la cera hacia adentro y empeorar la obstrucción. La mayoría de las veces, el problema tiene solución sencilla, pero solo un médico puede determinar la causa exacta y dar el tratamiento adecuado.

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