¿Es buena idea usar WD-40 en los discos de freno oxidados?

Es muy común ver una ligera capa de óxido en los discos de freno de un coche, especialmente si ha estado parado bajo la lluvia o en ambientes húmedos. Ante esto, alguien podría pensar que aplicar un producto multiusos como el WD-40 es la solución rápida para eliminar la corrosión. Sin embargo, hacer esto es un grave error que pone en riesgo tu seguridad.

El sistema de frenado de un vehículo funciona estrictamente por fricción. Cuando pisas el pedal, las pastillas muerden los discos para detener el coche. El WD-40 es, en su esencia, un lubricante. Si lo aplicas en los discos, eliminarás la fricción necesaria, provocando que las pastillas patinen y el vehículo no pueda frenar en absoluto. Además, el líquido contaminará las pastillas, obligándote a cambiarlas por completo.

La forma correcta de actuar ante el óxido

En la mayoría de los casos, si el óxido es solo una fina capa superficial debido a la humedad ambiental, no hay de qué preocuparse. Desaparecerá de forma natural con solo conducir el coche y frenar suavemente un par de veces durante los primeros metros.

Si el problema es más profundo y los discos muestran una corrosión severa que afecta al rendimiento, la solución nunca será un lubricante. En ese escenario, lo correcto es desmontar la pieza para limpiarla adecuadamente con un limpiador específico para frenos (que se evapora sin dejar residuos) y un cepillo de alambre, o bien llevar el coche al taller para sustituir los discos por unos nuevos si el desgaste es excesivo.

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