¿Qué hacer si se revienta el oído y sale sangre?

Revienta el oído es una expresión común que muchas personas usan cuando sienten un fuerte dolor seguido de una descarga, a veces con sangre. Lo que en realidad ocurre es una perforación del tímpano, una membrana delicada que separa el oído externo del medio.

Esta ruptura puede suceder por una infección severa del oído, un cambio brusco de presión (como al bucear o volar), un golpe directo en la oreja o introducir objetos dentro del canal auditivo. Cuando el tímpano se rompe, puede salir un líquido que a veces es blanco, amarillento o con un toque de sangre. En algunos casos, los padres notan costras secas en la almohada por la mañana, especialmente en niños, lo que puede ser una señal clara de que algo pasó durante la noche.

Aunque suene alarmante, muchas perforaciones del tímpano sanarán solas con el tiempo. Lo más importante es no meter nada en el oído —ni hisopos, ni gotas caseras— y acudir al médico para una evaluación. Un otorrinolaringólogo puede confirmar el daño con un examen sencillo y recomendar el tratamiento adecuado.

Mientras tanto, es normal sentir alivio del dolor intenso tras la ruptura, ya que la presión acumulada se libera. Pero aún así, hay que evitar el agua y los ruidos fuertes hasta la curación. Con el cuidado adecuado, la mayoría de las personas recuperan la audición por completo sin complicaciones.

Si notas sangre u otro tipo de secreción en el oído, no ignores los síntomas. Consultar a tiempo puede prevenir infecciones más serias y ayudar a una recuperación más rápida.

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