¿Pueden las zanahorias cambiar el color de tu piel?

Las zanahorias son un alimento saludable, ricas en vitamina A y antioxidantes, especialmente betacaroteno. Este compuesto es esencial para la visión, la piel y el sistema inmunológico. Sin embargo, como con muchas cosas buenas, el exceso puede tener consecuencias inesperadas.

Comer demasiadas zanahorias durante un tiempo prolongado puede provocar una condición llamada carotenemia. No es peligrosa, pero se manifiesta con un tono anaranjado en la piel, especialmente en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Esto ocurre porque el cuerpo no puede procesar todo el betacaroteno que consumes, y este se deposita en la capa exterior de la piel.

Este cambio de color no es lo mismo que la ictericia, que también tiñe la piel de amarillo o anaranjado, pero afecta los ojos y puede indicar problemas hepáticos. En cambio, en la carotenemia, la esclerótica (el blanco de los ojos) permanece normal, lo que ayuda a diferenciarla.

Aunque suene extraño, casos de personas con piel anaranjada por comer demasiadas zanahorias no son inventados. Ha habido reportes reales, especialmente en personas que siguen dietas basadas en jugos o verduras crudas en grandes cantidades. Lo mejor es mantener una dieta equilibrada. No necesitas dejar de comer zanahorias, pero sí moderar su consumo si notas cambios en tu piel.

Si ya tienes las manos o pies con un tinte naranja, no te preocupes: al reducir la ingesta de zanahorias y otros alimentos ricos en betacaroteno —como calabaza o batata—, el color suele volver a la normalidad en semanas o meses.

Ver también

Artículos detallados

Temas relacionados