¿Qué significa frío extremo y cuándo empieza a ser peligroso?

Cuando las temperaturas bajan, no solo se nota en el ambiente, sino también en el cuerpo. Aunque muchas personas asocian el frío extremo con la nieve o temperaturas bajo cero, la realidad es que los riesgos comienzan mucho antes. De acuerdo con el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSST), ya por debajo de los 15 grados centígrados es posible empezar a sentir sensación de frío, especialmente si hay viento o humedad.

Sin embargo, el verdadero peligro para la salud aparece cuando el mercurio desciende por debajo de los 5 grados. En estas condiciones, el cuerpo tiene más dificultades para mantener su temperatura normal, lo que puede llevar a problemas como hipotermia, especialmente en personas mayores, niños o trabajadores expuestos al aire libre.

El frío extremo no se mide solo por el termómetro, sino también por cómo afecta al organismo. Factores como el viento, la humedad y la ropa que se lleva influyen directamente en cómo se percibe el frío. Por eso, en muchas ocasiones, una temperatura de 8 grados con viento fuerte puede ser más peligrosa que una de 2 grados con condiciones más estables.

Para protegerse, es clave vestir ropa en capas, cubrir bien cabeza, manos y pies, y limitar la exposición prolongada al aire libre cuando las condiciones empeoran. Además, en entornos laborales, el INSST recomienda medidas preventivas como pausas en zonas cálidas y formación sobre los síntomas de exposición al frío.

En resumen, frío extremo no es solo un número bajo en el pronóstico del tiempo. Es una situación que requiere atención y cuidado, incluso antes de que llegue el hielo o la nevada. La prevención es la mejor herramienta para mantenerse seguro cuando el termómetro baja.

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