¿Tienes mucho sueño? Podrías necesitar más vitamina D

Si últimamente te sientes especialmente cansado, con poca energía o con ganas constantes de dormir, podría no ser solo por falta de descanso. Muchas veces, este agotamiento, especialmente en épocas como el otoño o el invierno, tiene una causa silenciosa: la falta de vitamina D.

Conocida como la "vitamina del sol", la vitamina D se produce naturalmente en nuestra piel cuando está expuesta a la luz solar. Sin embargo, hoy en día pasamos más tiempo dentro de casa, trabajando en oficinas o encerrados por el clima frío, lo que reduce drásticamente nuestra exposición al sol. Esto, con el tiempo, puede llevar a niveles bajos de vitamina D y, como consecuencia, a una sensación constante de fatiga.

Además de la somnolencia, la carencia de esta vitamina puede manifestarse como debilidad muscular, estado de ánimo bajo o incluso problemas para concentrarse. Aunque no es la única causa de cansancio, es una de las más comunes durante los meses con menos luz natural.

Para contrarrestarlo, una exposición moderada al sol —unos 15 a 20 minutos diarios en primavera o verano— puede ayudar. En invierno, o si vives en zonas con poca luz, tu médico podría recomendarte suplementos o alimentos enriquecidos como huevos, lácteos o pescados grasos como el salmón.

No ignores el cansancio constante. Si sientes que tu energía ha bajado más de lo normal, especialmente con el cambio de estación, considera hablar con un profesional. A veces, todo lo que necesitas es un poco más de sol —o de vitamina D— para recuperar tu vitalidad.

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