¿Se debe dar propina por una clase particular de esquí?

Al tomar clases particulares de esquí o deportes de invierno, surge con frecuencia la duda de si es costumbre dejar una gratificación al instructor. La respuesta corta es sí: se acostumbra dar propina cuando el servicio ha sido satisfactorio, pues reconoce la dedicación y paciencia del profesional en la montaña.

Por lo general, el estándar recomendado oscila entre el 10% y el 15% del costo total de la lección. Si prefieres calcular un monto fijo según la duración de la sesión, las referencias habituales sugieren dejar entre $25 y $50 por una clase de media jornada, y entre $50 y $100 por un día completo de instrucción.

Sin embargo, el factor decisivo siempre debe ser la calidad de la experiencia. Si el instructor logró que superaras tus miedos, adaptó la técnica a tu ritmo o hizo que la jornada fuera inolvidable, es totalmente adecuado inclinarse hacia el extremo más alto de la escala. Al final, la propina es un reflejo directo del valor y la seguridad que te brindaron en la nieve.

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